Los cenotes son formaciones naturales únicas del sureste de México, resultado de miles de años de procesos geológicos que dieron origen a cuevas y pozas de agua cristalina.
En la cultura maya eran considerados lugares sagrados, símbolos de vida y conexión con la naturaleza.
Hoy, visitar un cenote es una de las experiencias más auténticas de la Riviera Maya: puedes nadar en aguas frescas y transparentes, practicar esnórquel o simplemente disfrutar del entorno selvático que los rodea.
Cada cenote tiene su propio encanto —abiertos, semiabiertos o subterráneos— y juntos forman parte esencial del paisaje natural y espiritual del Caribe Mexicano.